20.1.14

Birra en la vereda.
Con la filosofía barata y los ya viejos zapatos...
Pucho, el fuego que se pierde quiera o no, siempre.
Sol y su brillo, sus brillos. Alguna que otra sombra.
Marcas, heridas, cicatrices. Despedidas, noches malas, fatídicas. 
Hospital con su mal olor, la muerte frente a los ojos. 
Un beso, ese beso, mi primer beso, el más lindo beso, su beso
y otros tantos que ya no recuerdo.
Los rayes, las locuras reflejadas en los cambios de mi pelo, de mi cuerpo. Enfermedad, bronca, salas de espera, tubos y cables. 
Miedo, ese miedo atroz que congela la sangre, frío insufrible en ese invierno sin él. El calor de su cama, de sus camas, entre el colchón, el acolchado y su piel. 
Mi cucha celeste con alfombra roja. Mis veintitantos cuadernos y mi biblioteca llena. La música en el alma y en los ojos y en la sonrisa.
Una película, y algún que otro beso más, que tal vez todavía no di y voy a dar.