25.12.14

Ahora si, juntando los puchos y las copas.
Queda el desastre de ayer desparramado por mi casa, 
la comida, el alcohol.
Pocas veces, en pocos momentos de mi vida 
me siento tan protegida
como cuando están todos ahí (acá), sentados a mi mesa.
Navidad o no, creer o no,
yo soy atea,
no creo en dios
pero creo en que mi familia reunida me da fuerzas,
fe y ganas de seguir siempre.