30.9.15

De una u otra forma siempre voy a terminar perdiendo.
Esos ojos celestes que me miran sonriendo y me dicen "qué bueno que andes tan bien!".
Mentira. Todo mentira. ¿Cuánto dura un bienestar? Es superfluo, es mentiroso, es irreal,
lo que permanece siempre intacto es el cambio. El caos. La crisis.
La seguridad me tienta, pero también me da asco.
Y sí, a veces soy la que quiere estar bien, tranquila, feliz y dar besitos sin cepillarse todavía los dientes.
Y algún que otro miércoles llego cansada y vuelvo a ser la que quiere 
ir de bar en peor.


{Besame, no me toques que duele.
Pero besame que duele si no.
Vos conocés la salida,
dejame sola.
No me dejes por favor.}